EL 9 de abril . . . ¡volvemos!

Anuncios

Ideas para enfocar la reunion del 9

Cada persona y organización local se reúne y organiza el evento del día 9, viernes en la oficina de empleo, según sus ideas, pareceres, intereses.

Sin embargo, algunas personas y colectivos nos han pedido sugerencias. Por eso no queremos dejar de dar algunas ideas, que puedan servirnos para la reunión en la oficina de empleo del día 9.

Marea Roja es una convocatoria a toda la ciudadanía española.

Invitamos a todos ciudadanos que deseen apoyar a los parados a conseguir un empleo, autoemplearse, generar iniciativas económicas. Marea Roja hace un llamamiento y convoca a personas y colectivos, es más que una protesta, es una propuesta, es un movimiento pragmático para generar alternativas al desempleo.

El 9 en la oficina de empleo:

Lo primero podría ser presentarnos y organizarnos entre todas las personas que nos hemos concentrado para hablar entre nosotras y compartir opiniones e ideas.

Para dinamizar la reunión, asamblea o concentración del 9 podría ser interesante explorar las expectativas que tiene la gente para acercarse al evento marea roja.

Aquí vamos sacar iniciativas, hablar de nuestros sueños y buscar soluciones todos juntos.

Es siempre bueno dejar que la gente hable y se desahogue, abrir espacios de participación en el que las personas podamos compartir sus experiencias, las preocupaciones que nos unen, los problemas. Y en el transcurso de la reunión enfocarnos, más allá de los problemas, hacia la búsqueda de soluciones.

Se puede invitar a la organización y encuentro futuro, entre las personas reunidas, recoger una lista de teléfonos o de emails, quedar para una reunión en algún local de la comunidad.

Se pueden proponer diferentes alternativas de organización y economía alternativa a corto, medio y largo plazo.

* Trueque de ropa y enseres.

* Bancos de tiempo y otras experiencias de intercambio.

* Artesanías, comedores comunitarios.

* Huertos urbanos, como sembrar algo en las terrazas, azoteas, etc…

* Asociaciones de consumidores

* Crear empresas asociativas de todo tipo.

Hay muchas formas jurídicas para crearlas, cuando hablamos de cooperativas tenemos que recordar que para crear una cooperativa se necesita una inversión de 3.000 €. Pero hay otras opciones que pueden resultar más baratas como puede ser la comunidad de bienes o la sociedad laboral. Según el sector y comunidad autónoma concreta podremos pedir apoyo legal para investigar cuál nos conviene.

Alternativas de empleo documentacion para ti

**** Octavillas relacionadas que se pueden repartir ****

Iniciativas9

Publi Marea Roja

Las cooperativas o comunidades de bienes no tienen por qué ser agricolas, pueden ser de cualquier trabajo, por ejemplo de educación, alfareros, zapateros, etc.

Se pueden dar ejemplos de iniciativas que ya funcionan.

Ideas e iniciativas alternativas

Cuando la gente esté informada y más animada, se pueden crear grupos por intereses, para debatir ese día y para reunirse más adelante y buscar información.

En algunos lugares ya han empezado a contactar con los mayores para poder crear consejos de sabios a los que se les pide guía y que nos enseñen los antiguos oficios.

Se puede invitar a las señoras mayores a que nos enseñen a hacer ropa para nuestros hijos, o a que se animen a hacer comedores comunitarios, poner el ejemplo de Argentina, cuando las mujeres sacaron las ollas a la calle y entre todas cocinaban.

Se puede formar un grupo para buscar tierras y herramientas de labranza, ya sean cedidas por alguien o pidiéndolas en los ayuntamientos.

**** Octavilla relacionada que se puede repartir ****

Civilice a su político, octavilla

Se puede invitar a las asociaciones de vecinos y demás agrupaciones a que colaboren, creando cursillos.

Los grupos dependeran del número de personas, de las iniciativas que surjan, etc.

Al final de la reunión es bueno recordar los acuerdos tomados, emplazarnos para futuras iniciativas y reuniones y agradecer la presencia de todos. 

 

Esperamos que estas ideas os sirvan el VIERNES. Sólo son ideas, no son recetas ni una guía obligada.

Lo importante es la iniciativa colectiva y personal. 

Os deseamos MUCHA ILUSIÓN Y MUCHA FUERZA para el viernes.

 

Os pedimos a todos que por favor nos enviéis imágenes de vuestras reuniones.

E información de cómo han ido las reuniones y concentraciones poder publicarla en el blog y que entre todos aprendamos de todas las experiencias.

Algunas ideas sobre dinámicas de participación.

La idea: la idea tiene que ser lo suficientemente sencilla como para que se pueda entender por si sola, independientemente de como se explique; lo suficientemente abstracta para que cada persona lo pueda adaptar a su interés particular y lo suficientemente concreta como para que no se convierta en un “ente abstracto” con el que el individuo no llegue nunca a sentirse conectado.

Como ejemplo,  definiendo Marea Roja bajo ese criterio: “Cada día 9 de cada mes,  tanto las personas desempleadas como aquellas preocupadas por el tema, nos reuniremos en la oficina del INEM para hacernos visibles y buscar posibles alternativas de empleo”

La idea tiene dos simbolismos claro: gente de rojo y gente por fuera de la oficina del INEM y dos fines: encontrarnos y desarrollar juntos soluciones.

Desarrollo:

1.- Participación: todas las personas tienen derecho a participar y a aportar de igual manera, esto tiene especial importancia a la hora de “validar” a una persona: bien sea porque nos cuenta su experiencia de años sin empleo como de una idea que se le ocurrió en su casa intentando dormir. Dejemos que las aportaciones fluyan, dejándoles su espacio y agradeciéndolas. No cortemos nunca el desarrollo de una idea si hay varias personas interesadas en darles forma.  (Dejar que cada participante cuente su experiencia como desempleado/a, agradeciéndosela- según como lo vean, llegando hasta aplaudir porque hay auténticos/as héroes sacando adelante a su familia)
2.- El mal llamado “producto”: No solamente la satisfacción de la participación en si es un logro y un objetivo, que suma e invita por si solo a que en la próxima convocatoria aparezca más gente, sino que tiene que haber un pequeño paso que sirva bien de símbolo, o de referente, o de creación de un “producto” a disposición de la comunidad.

Un ejemplo: una pequeña cooperativa que se forma entre unos pocos agricultores, un mercadillo del trueque, intercambio de libros, intercambio de comida, una comida al aire libre con gente de varios municipios compartiendo experiencias en un mismo lugar . . . todos estos ejemplos sirven de referente para valorar desde la primera impresión la utilidad de la acción, por muy pequeños o meramente simbólicos que puedan resultar.

Dinámicas y focalización de roles. Este tema es el más delicado y seguramente el más abierto a debate.

Para que la dinámica sea ligera:

1) Coger una lista de turnos de aquellos colectivos que quieran exponer ideas para crear empleo, limitando su tiempo para que puedan hablar todos.
2) Independientemente del tiempo total que se vaya a estar, definir espacios de tiempo de 45 minutos a 1.30 para no hacerlo pesado. Dividirlo por episodios, si hay talleres o temas menos estáticos, interponerlos para que sea más ameno y fluido, con tiempo para el café o incluso si se presentan grupos de clown, risoterapia, masajes . . . intercalarlos para todas las personas puedan disfrutarlo

Por otro lado es aconsejable no centrar la atención en los promotores de la convocatoria, es hasta recomendable que los promotores traigan invitados con los que no tengan relación que hagan una primera exposición y diagnóstico a modo de “romper el hielo” para que los allí reunidos comiencen a participar y compartir. (Trabajadores/as sociales, colectivos de desempleados/as que lleven tiempo trabajando en el tema, etc.)

3) Ante la falsa sensación de que “no se ha conseguido nada”: recalcar que la participación presencial es un primer paso, recalcar que la experiencia está ocurriendo en diversas localidades y que todas esas experiencias serán compartidas, que se seguirá haciendo todos los 9 de cada mes, que ayudemos a mejorarlo entre todas y que no deja de ser una medida de visibilización de una realidad, como una medida de presión social.

Repartir pegatinas en las que la gente pueda escribir lo que ofrece (su trabajo, alguna afición a la que se pueda dedicar, etc), para que puedan encontrar a quienes ofrezcan algo que pueda interesarles o incluso hacer esas pegatinas para poner por la ciudad para darle difusión fuera de las redes sociales.)
Al darles las pegatinas podríamos apuntar en una lista lo que busca y lo que ofrece cada uno para poder ayudar a que se encuentre lo que se busca. Información de contacto por si se encuentra lo que busca otro día.

Que tengamos más experiencia, más ganas o simplemente seamos convocantes no implica que seamos responsables únicos e inconscientemente derivemos la atención hacia nosotros, convirtiéndonos en análogos a líderes, rompiendo con la horizontalidad y las señas democráticas a pequeña escala que se dan en ese espacio de participación.

Podemos siempre esperar a que otros tomen la iniciativa, aunque parezca que se enlentecen los procesos o resultan erróneos, porque este tipo de sucesos produce en las personas reunidas el momento para poder asumir responsabilidades, implicarse, aprender con la experiencia aún saliendo mal y despertar las ganas de saber más para poder aportar.

En los momentos de estancamiento podemos “dinamizar” o proponer, poner palabras en los silencios donde parece que no se avanzará más o simplemente hacer un resumen/síntesis de lo aportado para sacar nuevas conclusiones y cerrar la reunión, si ya han pasado horas y empiezan a notarse evidencias de cansancio.

La parte más peliaguada se da cuando hayan colectivos que bien quieren arrastrar a los participantes a intereses particulares. No podemos confrontarlos, debemos dejar que los participantes reconozcan esos intereses particulares y decidan por si mismos, pero es mejor aún el hacer una reflexión común, donde el colectivo que arrastra entienda que su interés particular forma parte del interés general que nos ha reunido allí.